El ámbito científico que circunda todo lo relacionado a las células madre es una mina que todavía no ha sido explotada ni siquiera superficialmente. Cualquiera que echa un vistazo a los grandes adelantos que, tan sólo en el área de la salud, han obtenido connotados laboratorios de diversas partes del mundo, puede darse cuenta inmediatamente que existen múltiples interrogantes acerca de todo lo que puede lograrse con la correcta implementación de los estudios médicos que investigan sobre las células madre. A todo esto, en República Dominicana carecemos de una legislación que regule e incentive la exploración y aplicación de este fascinante mundo de las células madre y por esa razón existe tanta confusión al respecto. Una cosa es clara, si se desarrolla al máximo el conocimiento científico que puede extraerse de las células madre, el mundo que conocemos ya nunca será el mismo. Por eso no es de extrañarse que aquellos que creen ver afectados sus intereses, tales como los laboratorios farmacéuticos, clínicas, y muchas de las grandes corporaciones que comercian con la salud humana, se sientan amenazados a tal grado que son capaces de pagar o hacer lo que sea para intentar desacreditar cualquier tipo de avance que se haga en torno a las células madre. Lo mismo ocurre con la medicina alternativa: terapia de ozono, plata coloidal, acupuntura, y todo lo que signifique sanar a un ser humano sin someterlo a los costosos y prolongados tratamientos farmacéuticos que, por lo demás, alivian ciertos síntomas y crean otros nuevos. Esta lucha apenas comienza.
14 de agosto de 2017
13 de agosto de 2017
Cosas que tienes pendientes.
Seguro que tienes una lista muy personal de asuntos o cosas que quieres o debes hacer, pero que por una u otra razón no has iniciado o quizás las dejaste a medio terminar. Hoy es un buen día para que te decidas a revisar esa lista y poner fecha y hora a tu determinación de concluir esos asuntos pendientes. La mente puede ser muy engañosa si la dejamos ociosa; también corres el riesgo de acostumbrar a tu mente a creer que es normal que las cosas se dejen a mitad de camino y siendo "medio" de tantas cosas es una forma infalible de nunca llegar a sentirse entero.
Vive para ti primero.
Invertir tiempo y energía en escudriñar lo que hacen los demás, cómo viven, qué comen y cómo se conducen o comportan en sus respectivos entornos es una tarea fútil, inservible y poco inteligente. Sobre todo si luego te vas a molestar y a pretender decirle al otro tú opinión personal acerca de cómo él o ella deberían actuar sin que nadie haya solicitado tu parecer sobre el particular. Si lo que otra persona hace es algo que no afecta tus derechos ni tu bienestar ni los derechos o el bienestar de los demás, pues déjalo vivir y ser feliz a su manera. Si intenta traspasar tus fronteras sin tu permiso entonces sí procede que detengas tal intromisión. Si te molesta la felicidad ajena entonces es hora de que reflexiones sobre tu propia vida, porque la felicidad de los demás es algo con lo que nadie en este mundo se debería molestar.
Tú eres el éxito de tu vida.
21 de julio de 2017
Once mil científicos dominicanos.
Según escuché hace un par de meses al periodista Bienvenido Rojas, experto en asuntos deportivos, tenemos once mil prospectos vinculados directamente a las organizaciones estadounidenses de béisbol, cinco mil en las 53 academias que existen, seis mil juegan en las ligas menores, y 750 juegan en Grandes Ligas. En lo que a mí respecta, el deporte es una prueba de que cualquier ciudadano del mundo, sin importar de dónde venga o en qué lugar nació, puede llegar a estar en la cima de la excelencia en la disciplina que elija para hacerla parte de su vida. Por eso quiero que los dominicanos, y los hermanos latinoamericanos en general, incentiven a sus hijos, sobrinos, y a todos los niños de nuestras naciones, a que sean científicos en medicina y energía, matemáticos, creadores de tecnología e inventores. Que de la misma manera que hemos logrado ser los mejores del mundo jugando fútbol´, béisbol, volibol y en otras ramas deportivas, también podemos serlo en cuanto al conocimiento y a la ciencia se refiere y así catapultar a nuestra región latinoamericana a una mejor posición socioeconómica, para que nuestros ciudadanos aspiren a defender y disfrutar sus propias identidades en vez de cifrar sus esperanzas en emigrar a otras naciones en busca de un mejor porvenir. Quiero escuchar en las noticias que tenemos once mil científicos dominicanos creando la tecnología que revolucionará el mundo presente y futuro. No es mucho pedir.