17 de abril de 2011
El arte de pensar.
14 de abril de 2011
Derecho de nacer.
Mucho se ha discutido acerca del comienzo de la vida. En el plano espiritual la vida es eterna; nuestro espíritu nació del creador, sólo él puede extinguirlo.
En el plano físico, la vida nace desde el momento de la concepción. Quizás cincuenta años atrás se hubiera entendido que existiera una profunda discusión filosófica sobre el particular. De hecho existen cientos de diferentes teorías sobre el tema. La tecnología computarizada ha echado por el suelo todas esas teorías. Desde que un embarazo alcanza cinco o seis semanas se pueden escuchar los latidos producidos por el nuevo ser que la nueva madre lleva en su interior.
En ese momento, con nuestra aún reducida capacidad científica, puede comprobarse, sentirse y hasta ver a través de la pantalla de una computadora que una nueva vida está manifestando sus primeras señales. Le está mandando un mensaje al mundo: Estoy aquí y vine para quedarme. De ahí en adelante lo que corresponde es cuidar a ese ser. Mimarlo, consentirlo y contestarle que sí, que ya vimos su mensaje y que su vida era esperada y querida. Más nada.
Los casos en que la inteligencia médica tenga que determinar lo contrario, para eso son profesionales, las leyes no prohiben a médico alguno que sea éticamente profesional. Todo lo contrario. Los médicos son los principales aliados de los padres de una nueva vida. Hay que tomar en serio sus recomendaciones. Ellos son conscientes, más que cualquiera, de que una nueva vida ha llegado.
En este preciso momento, muchas vidas nuevas están llegando al planeta tierra. Sintamos amor por la humanidad. Prediquemos el derecho a la vida. Toda criatura concebida está viva y tiene el derecho a nacer.
12 de abril de 2011
Decretos de bien.
11 de abril de 2011
Verdadera libertad.
7 de abril de 2011
El sueño de mi vida.
Mis sueños no terminan, son un proyecto de vida. Es más, mi propia vida es un sueño. Tantas cosas maravillosas el Señor me ha regalado, y continúa regalándome cada día, que no me queda otra opción que concluir de esta manera … admitiendo que mi propia vida es el sueño de mi vida. Uno que se cumple cada día, uno que prevalece en todo tipo de circunstancia y que brilla intensamente cuan sol que atraviesa los más densos nubarrones para imponerse; evaporar el agua que formará la lluvia; vitaminar los árboles, personas y animales; iluminar el camino y alejar el frío.
Sí, mi vida es mi propio sueño.
Soy nueva criatura cada mañana al despertar. Una nueva oportunidad de hacer las cosas mejor, de mejorar mi propia vida, mi propio sueño, y al mismo tiempo, mejorar mi entorno, mi sector, mi ciudad, mi mundo.
Una sonrisa, un pensamiento optimista y positivo. ¡Esa es nuestra única realidad!. Dios creó el mundo para que lo enseñoreáramos, lo disfrutáramos, y no acepto imposiciones humanas que intenten hacerme creer que es algo diferente.
Cuando escucho a personas decir que creen en Dios, pero no son felices con la vida que llevan, porque insisten en lamentarse y en venerar las vicisitudes del mundo actual, sin tomar un instante para admirar y sorprenderse de todo lo hermoso que tienen a su alrededor… ya no intento convencerles de su error, dejo esa tarea en manos del Señor. En cambio les predico con el ejemplo, cualquier hora del día hablan conmigo y estoy feliz y con muchos deseos de triunfar en las metas que conforman mi existencia, las cuales nunca terminan.
Mi vida es mi sueño, mi vida es mi ilusión. Fui creado a imagen y semejanza del creador, entonces soy creativo, soy poderoso, estoy vivo. Y doy gracias a Dios de las cosas que he vivido, de mi familia, de mis amigos, de lo que experimento todos los días, de los amores que hetenido, de los logros y fracasos pues de todos aprendo, de sentirme tan vivo, de sentirme tan bien. De darme cuenta a cada instante que no debo ni puedo poner paredes entre mis sueños y yo, porque ellos están en mí.
Me concentro en soluciones, no en adversidades. Siempre habrá puertas abiertas, ¿para qué detenerse en las que están cerradas?.
Yo soy mis sueños, mi vida es mi propio sueño.
¡El maravilloso sueño de mi vida!