31 de julio de 2012
Y mi pluma dormía.
11 de julio de 2012
Mundo de locos.
Siempre he pensado que hay serias contradicciones entre lo que el común de la gente entiende como "persona normal" y lo que esas mismas personas normales son capaces de soportar sin emitir la más mínima queja. No digo que haya que tirarse del puente ni practicarse el Harakiri japonés pero sí entiendo que los seres humanos deberíamos intentar mejorar cada día más la calidad de nuestras vidas. Hay ciertas cosas que no concuerdan con conductas de personas normales pero la sociedad las aplaude:
Consumir alcohol hasta la saciedad. Si existen campañas contra el uso de drogas ilegales pero el alcohol causa más víctimas por accidentes y enfermedades que todas las drogas juntas ¿Por qué no existe una campaña mundial constante en contra del uso indiscriminado de las bebidas alcohólicas?
Fumar tabaco. Tanto hablar de las enfermedades y la disminución en la calidad de vida que provoca el fumar cigarrillos pero no establecemos como una prioridad educar a nuestros niños para que se erradique para siempre el consumo del tabaco. Es un vicio asquerosamente repugnante.
Ingerir comida chatarra: El asunto a la hora de hablar de comida es hasta penoso. No es solamente la ignorancia lo que provoca que el ser humano no se alimente bien sino que muchas veces la gente tiene que echar mano a lo primero que encuentra en su camino, aunque esto sea pura basura que ensucie su organismo. Eduquemos a nuestros semejantes acerca de la importancia de ingerir frutas y vegetales. No dañemos a nuestros niños con comida chatarra.
Gastar dinero en las modas. A todos nos gusta vestirnos con ropa bonita y que nos quede bien pero eso de ser esclavos de modas e invertir grandes cantidades de dinero en comprar calzados y otros elementos de nuestra vestimenta a precios excesivos solamente beneficia a diseñadores y dueños de esas marcas mientras perjudica al bolsillo y la vida de los consumidores.
Juegos de azar: Loterías, carreras de caballos, bancas de apuestas y demás actividades que involucran el apostar dinero son males que conviven con nosotros como si nada y en vez de disminuir las vemos aumentar cada día. ¿Por qué nadie se queja?
Entiendo que organizaciones de los derechos humanos y de la sociedad civil deberían demostrar un verdadero interés por la sociedad mediante la implementación de programas encaminados a erradicar de la sociedad los arriba mencionados flagelos a través de la educación y de la elevación del nivel de conciencia colectivo de nuestra sociedad.
Hasta que esas y otras costumbres perjudiciales no desaparezcan seguiré pensando que las llamadas personas normales no son tales y que realmente vivimos en un mundo de locos. Somos todos locos.
2 de junio de 2012
Eres uno.
29 de mayo de 2012
Nacemos sabiendo.
Hace ya muchos años desde que entré en contacto con la información que aseguraba la existencia del conocimiento en la mente del ser humano desde antes del nacimiento. Realmente no fue difícil para mí asimilar esa afirmación, a decir verdad era una respuesta que buscaba sin haber sabido formular la pregunta.
La fuente explicaba que podemos no ser conscientes del conocimiento que traemos en nosotros desde otras vidas, desde otras encarnaciones, desde otros tiempos… pero el ignorar esos detalles no impide que apliquemos ese conocimiento en nuestra vida actual. Esa fue la parte que de verdad me interesó.
Tenía muchas interrogantes en mi mente entonces, era apenas un niño, pero también tenía la certeza de poder hallar respuestas y las buscaba con ahínco.
Me preguntaba:¿Por qué algunas personas aprenden con mayor rapidez y facilidad que otros?, ¿Por qué son indiferentes al conocimiento algunas personas mientras otras lo buscan con anhelo ?, ¿Cómo es que hermanos de padre y madre que han crecido en el mismo hogar y han recibido la misma educación, formación, alimentación y cariño obtienen resultados tan distanciados a la hora de mostrar sus potencialidades y unos quedan rezagados mientras otros se desarrollan plenamente?, ¿Por qué algunas personas ganan nuestra simpatía desde el mismo momento en que las conocemos y sin hacer el menor esfuerzo para caernos bien mientras otros no logran sintonizar con nuestro ser por más insistencia que impriman en la relación?y una gran cantidad de preguntas más.
Quizás no era normal para mucha gente el hecho de que un niño de nueve o diez años estuviera formulando ese tipo de preguntas. Es posible que la cara de confusión y asombro y luego hasta de disimulada sospecha de que algo no andaba bien con ese niño que se ponía a pensar esas cosas puede haber sido un factor determinante para que comprendiera que no todo el mundo estaba dispuesto siquiera a pensar en la existencia humana como algo más que nacer, crecer, multiplicarse y morir y entonces uno deja de preguntar y comienza a investigar por su propia cuenta.
Llegan respuestas, los libros se transforman en tus mejores amigos, te comunicas con personajes que te hablan directamente desde otros siglos y atraviesan el tiempo y el espacio para compartir contigo el camino que ellos recorrieron en sus vidas. Entonces todo cobra sentido.

