22 de junio de 2020

¿Qué es la adolescencia?


Lo viste nacer, tuviste que cuidarlo, mimarlo, bañarlo, alimentarlo y cargarlo por un tiempo que se fue volando. Ahora esa criatura ha dejado de ser un niño o niña y comienza a vivir una nueva etapa que necesita más orientación que cuidado personal. La adolescencia es la etapa de la vida humana comprendida entre la niñez y la adultez. La pubertad, como se llama al periodo en que el ser humano inicia el desarrollo físico, también representa cambios psicológicos que enfrentan al joven con el auto cuestionamiento acerca de su rol en la sociedad y el conocimiento de su propia mentalidad y vida en sentido general. Esto así porque en la adolescencia el ser humano atraviesa grandes transformaciones hasta convertirse en una mujer o en un hombre totalmente diferente a lo que antes fue. A veces los padres no logran asimilar que ese joven ya no es un niño, los jóvenes tampoco entienden fácilmente que todavía no poseen la capacidad ni la experiencia para tomar completamente las riendas de sus vidas y necesitan de sus padres para aprender a lidiar con lo que significa esa  nueva etapa. La adolescencia amerita mucha comprensión entre padres e hijos. La Organización Mundial de la Salud postula que la adolescencia comprende entre los once y los diecinueve años; dividiéndola en dos etapas: adolescencia temprana, delos doce a catorce años, y adolescencia tardía, de los quince a los diecinueve años de edad. Esto a pesar de que diferentes culturas consideran distintas edades para la adolescencia, llegando incluso a considerarse en algunos países que la adolescencia comprende entre los trece y los veinticinco años de edad.


19 de junio de 2020

¿Entiendes la resiliencia?


La capacidad que tenemos los seres humanos de reponernos ante las adversidades, de ponernos de pie cuando caemos, como decimos los dominicanos “salirnos de debajo de una patana”, es lo que se llama resiliencia. Esta palabra proviene del latín “resiliens”, que significa "saltar hacia atrás, rebotar, o replegarse, lo que equivale a decir que la persona tiene la capacidad de regresar al estado en que se encontraba antes del evento o suceso que ha afectado su estilo normal de vida. ...Aunque en los escritos sobre la resiliencia se exhorta a buscar ayuda para encontrar dentro de sí mismo la fortaleza que le permita sacar lo mejor de sí y reponerse de los puntos bajos en que a veces puede tocar la vida humana, en países como el nuestro no siempre la gente tiene los recursos necesarios para obtener esa ayuda profesional tan trascendental en ese tipo de situaciones. De todos modos, soy de la opinión que todo el mundo posee esa cualidad a flor de piel, tan inherente al ser humano como el aire, la sangre y los huesos. La resiliencia es natural en el ser humano, lo que sucede es que a veces el hombre encuentra en su camino a personas que pretenden hacerle creer que valen poco o nada y ellos terminan creyendo esas mentiras, así se esconde la resiliencia del ser humano. La verdad es que el hombre está diseñado para sobreponerse a todo lo que humanamente le pueda ocurrir, porque el Creador dice que no nos dará nada que no seamos capaces de soportar, y si vemos a nuestro alrededor, entonces nos daremos cuenta que el ser humano está hecho para soportarlo todo, siempre y cuando tenga intacta su fe, su amor propio y el deseo de servir y amar a los demás. Primero debes vivir en paz contigo mismo, procurar no albergar sentimientos negativos o resentimientos hacia persona alguna, y sobre todo creer en ti que eres un ser especial creado para iluminar la vida y no dejarte opacar por las eventualidades de la vida. ¡Voy a ti!  

18 de junio de 2020

¿Qué es la indefensión aprendida?

Etimológicamente, la palabra indefensión es sinónimo de desamparo, y se refiere al estado en que se encuentran aquellos que carecen de defensa o que están en estado de vulnerabilidad. Desde antaño se ha utilizado en el plano jurídico para darle significado a la situación en que se coloca a una persona a la cual se ha impedido de ejercer sus derechos al debido proceso, a defenderse de algo que puede llevar sanción o castigo. En psicología, el término “indefensión aprendida” se ha empleado para denominar así al estado mostrado por una persona o un animal que ha aprendido a aceptar resignado una situación aversiva que le ha afectado durante algún tiempo, llegando a considerarse a sí mismo incapaz de resolverla, mientras pasa por alto las soluciones reales que tiene a su alcance. Para ponerlo más claro, el hecho de que una persona se encuentre en una situación verdaderamente desventajosa, como sería el estar postrado en cama debido a un accidente o enfermedad, no entra dentro de la indefensión aprendida, sino que en la situación deben conjugarse dos factores: que el individuo se rinda ante lo que le ha estado afectando, y que exista la posibilidad de que el individuo pueda solucionarla independientemente del nivel o grado de esfuerzo que dicha solución conlleve. En tal caso, si esa persona enferma no se toma la medicina que puede sanarlo, porque él o ella piensa erróneamente que su mal no tiene cura, entonces sí estaremos frente a una indefensión aprendida. En buen dominicano, coloquialmente se diría que tal persona “se ha tirado al abandono” en lo referente a tal situación. Así, un sujeto que se queja de no encontrar empleo pero repetidamente se le ve perdiendo el tiempo sentado en una esquina en horas laborables, o que sabe que un amigo o familiar cercano tiene posibilidades de conseguirle empleo pero él no hace lo necesario para contactarlo porque cree que nadie puede ayudarlo, se dice que está en un estado de indefensión aprendida. Otros ejemplos serían: la mujer maltratada que elige seguir al lado de su maltratador, los empleados que toleran humillaciones de sus superiores sabiendo que pueden obtener otro empleo, los usuarios de servicios telefónicos que reciben malos servicios pero sólo amenazan que cambiarán de compañía y luego lo olvidan, Etc.

17 de junio de 2020

¿Cómo criar niños más inteligentes?

Los padres que desean que sus hijos crezcan con mayor capacidad intelectual y más destreza para enfrentar los acontecimientos de la vida tiene que tomar en cuenta que el ejemplo que ven en el hogar es lo primero que sus niños van a aprender. Si quiere que su hijo o hija tenga un firme hábito de lectura, entonces usted debe leer siempre con ellos y frente a ellos desde que son pequeños, muy pequeños. Si desea que sean buenos en matemática, pues debe acostumbrarse a sacar las cuentas familiares, realizar operaciones aritméticas con ellos, aprovechar cualquier momento para contar, sumar, restar, multiplicar y dividir delante de ellos. Si usted no domina estas destrezas... ¿es hora de aprender! Se ha determinado que los adultos con mayor comprensión e inteligencia transmiten más y mejor tipo de información a los niños y por consiguiente contribuyen a un desarrollo cualitativamente superior y más rápido que aquellos niños que evolucionan al lado de adultos que exhiben cualidades contrarias a las antes explicadas. La imitación, el lenguaje, las conductas y el desarrollo de habilidades cognoscitivas están íntimamente relacionadas con la interacción del niño con el adulto. Hay que inspirar confianza a los niños, recordarles que ellos tienen el talento y la inteligencia para aprender.

10 de junio de 2020

La “Inteligencia Emocional”, de Daniel Goleman.

El libro de Daniel Goleman: “Inteligencia emocional”, fue publicado en 1995. Su teoría presenta las siguientes características: la capacidad de motivarse uno mismo, de perseverar en el empeño a pesar de las posibles frustraciones, de controlar los impulsos, de diferir las gratificaciones, de regular nuestros propios estados de ánimo, de evitar que la angustia interfiera con nuestras facultades racionales y la capacidad de empatizar y confiar en los demás. También afirma que ser emocionalmente estable no significa reprimir ni ocultar las llamadas emociones negativas, sino saber canalizarlas y expresarlas de un modo apropiado, porque incluso el enfado o la tristeza pueden surtir un efecto positivo si son utilizados provechosamente. En cambio, las personas que soportan callados y sin mostrar síntomas de ira, molestia, Etc. alteran los latidos de su corazón y pueden llegar a sufrir de hipertensión por dicha causa. El autor divide la inteligencia emocional en dos renglones: la inteligencia intrapersonal y la interpersonal. La intrapersonal trata acerca del conocimiento de las propias emociones, anhelos, deseos y aspiraciones, la interpersonal aborda la empatía, identificación con los demás, reconocer los sentimientos y la personalidad del prójimo, Etc. La misma ha encontrado fuertes críticas entre expertos de la psicología que ven las emociones como una parte de la vida del hombre que puede y debe ser controlada por la inteligencia pero que no es una inteligencia individual. La inteligencia emocional carece de un sistema de medida que permita establecer realmente quien es o no emocionalmente inteligente. Sus detractores opinan que al carecer de las herramientas adecuadas para la aplicación del método científico que posibilitaría darle veracidad a la teoría de Goleman mediante la medición de lo que él considera una clase importante de inteligencia, no es posible darle un carácter serio a las pretensiones de dicha teoría. Goleman resta importancia a tales argumentos y asegura que el C. I. tampoco reúne las condiciones para medir la inteligencia puesto que no toma en cuenta diversos factores inherentes al ser humano, entre ellos las emociones. opina que el cociente intelectual es incompleto al no medir algo tan tangible como lo es la influencia de las emociones en cuanto a inteligencia se trata.