2 de junio de 2012

Eres uno.

¡Prestad atención! Un reino dividido no es capaz de defenderse y mucho menos de conquistar. Si tu mente y tu corazón están tomando caminos diferentes es prioritario el unificar tu senda. Ponte de acuerdo contigo, es el único camino.
Que todos los miembros de tu ser afinen y ensayen hasta lograr entonar armoniosamente  la misma canción.

29 de mayo de 2012

Nacemos sabiendo.

Hace ya muchos años desde que entré en contacto con la información que aseguraba la existencia del conocimiento en la mente del ser humano desde antes del nacimiento. Realmente no fue difícil para mí asimilar esa afirmación, a decir verdad era una respuesta que buscaba sin haber sabido formular la pregunta.

La fuente explicaba que podemos no ser conscientes del conocimiento que traemos en nosotros desde otras vidas, desde otras encarnaciones, desde otros tiempos… pero el ignorar esos detalles no impide que apliquemos ese conocimiento en nuestra vida actual. Esa fue la parte que de verdad me interesó.

Tenía muchas interrogantes en mi mente entonces, era apenas un niño, pero también tenía la certeza de poder hallar respuestas y las buscaba con ahínco.

Me preguntaba:¿Por qué algunas personas aprenden con mayor rapidez y facilidad que otros?, ¿Por qué son indiferentes al conocimiento algunas personas mientras otras lo buscan con anhelo ?, ¿Cómo es que hermanos de padre y madre que han crecido en el mismo hogar y han recibido la misma educación, formación, alimentación y cariño obtienen resultados tan distanciados a la hora de mostrar sus potencialidades y unos quedan rezagados mientras otros se desarrollan plenamente?, ¿Por qué algunas personas ganan nuestra simpatía desde el mismo momento en que las conocemos y sin hacer el menor esfuerzo para caernos bien mientras otros no logran sintonizar con nuestro ser por más insistencia que impriman en la relación?y una gran cantidad de preguntas más.

Quizás no era normal para mucha gente el hecho de que un niño de nueve o diez años estuviera formulando ese tipo de preguntas. Es posible que la cara de confusión y asombro y luego hasta de disimulada sospecha de que algo no andaba bien con ese niño que se ponía a pensar esas cosas puede haber sido un factor determinante para que comprendiera que no todo el mundo estaba dispuesto siquiera a pensar en la existencia humana como algo más que nacer, crecer, multiplicarse y morir y entonces uno deja de preguntar y comienza a investigar por su propia cuenta.

Llegan respuestas, los libros se transforman en tus mejores amigos, te comunicas con personajes que te hablan directamente desde otros siglos y atraviesan el tiempo y el espacio para compartir contigo el camino que ellos recorrieron en sus vidas. Entonces todo cobra sentido.   

2 de mayo de 2012

Nurín, la Pinky y los niños dominicanos.

Siempre he creído que en todos los sucesos de la vida hay una enseñanza que debe ser aprovechada. De verdad lo creo. La partida de Nurín Sanlley debe dejar en los dominicanos una montaña de reflexiones acerca de lo que realmente somos, lo que queremos, lo que estamos logrando y lo que cosecharemos mañana de acuerdo a la semilla que hoy estamos sembrando. Continuamente escuchamos en radio y televisión a los paladines justicieros que claman por una sociedad mejor y algunos llegan al extremo de pedir a puros gritos que haya sanciones más severas para castigar a los niños y jóvenes que incurren en actos delictivos. Seguro que todos hemos escuchado esos comentarios.
Lo que prácticamente no escuchamos nunca es la necesidad de impartir educación a nuestra niñez y juventud a través del arte y  la cultura. Esa labor la desempeñó estoicamente Nurín Sanlley. Ahora le harán varios programas televisivos en muestra de un homenaje póstumo y todo ese protocolo repetitivo de la llamada sociedad moderna. En vez de eso ¿Por qué no rendir homenaje a su vida, no a su muerte, incentivando, apoyando, estimulando y promoviendo la creación, realización y montaje de espectáculos infantiles como los que Nurín Sanlley nos tenía acostumbrados? claro que con ese hecho no cambiaremos nuestra realidad pero es una forma inteligente de comenzar a cambiar.
El personaje de “la Pinky,” a quien muchos conocemos desde hace décadas, es la mayor muestra de carencia de atención que tienen nuestros niños. La Pinky es el único personaje infantil dominicano que gozaba de popularidad en toda nuestra nación pero paradójicamente no todos nuestros niños pueden pagar una función en el Teatro Nacional Eduardo Brito. Entonces ¿Qué le estamos dando a nuestros niños? La indiferencia total de una sociedad que dentro de dos o tres años, cuando cumplan la edad en que ya serán adolescentes, reclamará a viva voz que los crucifiquen por delincuentes. Si nada les damos ¿Con qué derecho demandamos?

Hace dos días Nurín Sanlley partió de este mundo material. Deja un vacío grande en el arte infantil dominicano. Yo aspiraría a que cada año se realice un festival nacional de teatro infantil al cual llamemos Nurín Sanlley para que nuestra niñez tenga y sienta que en verdad le damos importancia, que de verdad los queremos, que ellos son lo mejor y más tierno que tenemos. Sembremos amor en nuestros niños para que dentro de unos pocos años no tengamos que estar maldiciendo a nuestra juventud. Imitemos a Nurín Sanlley y demos a la niñez dominicana la oportunidad de disfrutar la vida en libertad ejerciendo su derecho a la diversión sana y a la educación artística permanente y entretenida. Que la partida de Nurín Sanlley sea una gran lección para nuestras vidas. 

28 de marzo de 2012

¿Sexismo o analfabetismo?.

Intenté obviar el tema, Dios sabe que sí. Recibí no sé cuantos correos electrónicos concernientes al tópico en cuestión y a veces ni siquiera los abrí sólo para no involucrarme en ese asunto del lenguaje sexista. Al final me dejé seducir. Es que no le encuentro mucho sentido a eso de discutir sobre la importancia de tener que decir "todos y todas" o "doctores y doctoras," cada vez que se dirige un discurso, alocución o conversación a personas de ambos sexos simplemente porque podría existir la posibilidad de que algunas de las féminas presentes pudieran sentirse discriminadas. Siempre lo encontré una verdadera exageración.
Aunque unos pocos así lo digan, no  considero que incurra en un acto discriminatorio cuando utilizo las palabras en plural que he utilizado toda la vida y denomino con ellas a todos mis interlocutores y/o lectores, sencillamente es cuestión de uso, costumbre y comodidad. Entiendo que no hay sexismo en algo tan común. Ahora bien, el señor Ignacio Bosque escribió a principios de el presente mes de marzo un artículo en el cual explica detalladamente las razones por las cuales él entiende que exageran las instituciones que pretenden imponer una nueva forma de utilizar el idioma español con el fin de erradicar lo que sus miembros consideran "lenguaje sexista." Dicho artículo, publicado en el diario El País de España, fue firmado por otros 26 miembros de la Real Academia Española y algunos académicos de otras naciones de habla hispana. Dentro de los planteamientos expuestos por el señor Bosque resalta el hecho de que ni una sola de esas instituciones buscó la orientación de expertos en lingüística y mucho menos de los miembros de la RAE. Ese simple hecho resta categoría a la intención de luchar contra algo que la mayoría de la población hispano parlante no anda tomando en cuenta como parte de su diario vivir.
Sería interesante y representaría una muestra de amor hacia la humanidad en sentido general, si todas las instituciones y personas que hoy alzan sus voces en contra del sexismo se unieran a favor de la erradicación del analfabetismo mundial, que nos uniéramos todos los todos y todas las todas en busca de que no exista un solo ser humano en el globo terráqueo que no ejerza su derecho a recibir una educación digna. Sería magnífico.
La Real Academia Española juega un importante papel de arbitraje que reglamenta la correcta utilización del idioma español. Esta institución trabaja en conjunto con sus homólogas en cada país de habla hispana e intenta marcar el terreno de juego que nos permita comunicarnos de forma fácil, correcta, concisa y precisa. La gran mayoría de los habitantes de países latinoamericanos no tiene acceso a las reglas emitidas por la RAE o cualquier otra institución similar. Un gran número de personas todavía en pleno 2012 no sabe escribir su propio nombre. He ahí la raíz del problema, ¿cómo exigir a un individuo que se comporte civilizadamente si la civilización no está a su alcance? Una verdadera democracia sólo es posible cuando todos los participantes de la misma pueden tener el derecho a expresar lo que piensan y sienten que es mejor para cada uno de ellos. Mientras no erradiquemos el analfabetismo nunca tendremos un mundo civilizado. Entonces y sólo entonces podremos hablar de equidad, sexismo, civilización y democracia. Mientras tanto sólo tendremos pretensiones vacías.    

25 de febrero de 2012

Educando con la música.

Hace un tiempo recibí en mi casa la visita de uno de mis amigos e iniciamos una plática que duró casi dos horas. Como siempre, el tema de la música salió a relucir dentro de nuestra conversación e inevitablemente vino la comparación de la música moderna con la de los años ochenta. Mi amigo contó la anécdota que vivió con su hija adolescente unas semanas atrás mientras se encontraban en un centro comercial capitalino. Su hija le dijo "Ay papi, mira a Mozart La Para," a lo que mi amigo replicó "¿y quién es Mozart Lapara ?."Acto seguido su hija procedió a entonar las letras de unas canciones que no fueron del total agrado de mi amigo. Esto es algo que pasa todos los días en nuestra sociedad, a muchos padres no les agrada lo que sus hijos escuchan actualmente. Cuando mi amigo me narró lo acontecido y lo hizo en tono de desaprobación, me vi precisado a recordarle que nosotros también escuchamos a la Cocoband hace veinte años y que en aquellos tiempos llamar "diabla" a una mujer, incitarle a que se suba más la faldita o decir que su diabla se menea más que el diablo, no eran precisamente temas muy cristianos. Fue cuando todo empezó a cambiar.
Otra amiga me contó que llevó a su hija de 17 años a una fiesta y tuvo que salir al patio y permanecer allí para no desmayarse o verse obligada a sacar a su niña de la pista de baile. Este tipo de cosas es más fácil contarlas que vivirlas pero debemos aceptar las cosas tal y como son. El mundo sigue cambiando.
Por lo regular los padres adoptan una de estas dos actitudes ante lo perturbador que resulta el contenido de la música que escuchan nuestros jóvenes: o se escandalizan y la prohiben terminantemente o simplemente se hacen de la vista gorda para no pelearse con sus hijos. Yo pienso que ninguna de las dos es la manera correcta de afrontar ese tipo de situación. Realmente la música es siempre una buena oportunidad para educar y no debemos desperdiciarla.
Lo primero que debemos hacer es sentarnos a escuchar la música que nuestros hijos, sobrinos o nietos escuchan. Debemos ir preparados para no alarmarnos y, luego de cada tema, podremos sostener una conversación interactiva con nuestro anfitrión musical para que ese joven entienda con claridad que es lo que él o ella está escuchando y promoviendo. Se sorprenderá de los resultados. Muchos de los jóvenes modernos ni siquiera están de acuerdo con lo que varios de esos artistas dicen en sus canciones, lo que sucede es que la juventud no tiene tiempo para detenerse a escuchar, sólo quieren divertirse, bailar, brincar y estar a la moda. ¿Le recuerda eso a alguien?
Lo segundo es actualizarse. Cierta amiga cristiana tenía en su celular la canción de Villano Sanz "Yo tenía un sapito." Ella podía haber jurado que esa canción era la misma canción infantil que escuchábamos hace un cuarto de siglo. Procedí a desmenuzarle el contenido de la canción y cuando entendió que el jarrito que le cambiaron a Villano por un jarro no era lo que ella pensaba, borró la canción y se mostró alarmada. Dijo que no escucharía más esa música de ahora. En realidad no todos los intérpretes de música moderna cantan vulgaridades o dobles sentidos, muchos de ellos tienen canciones sanas y jocosas, es cuestión de prestar atención y conocer a esos artistas de la actualidad. Para que después no digan como dijo otra amiga que "Préndelo, préndelo…" se refiere al motor del abuelo del Chief. Pudiera haber sido así si luego no dijera que va a prender su bate, y no está hablando de jugar pelota sino del consumo de Cannabis Sativa, o dicho popularmente, de la marihuana. Si no actualizamos nuestro lenguaje con el de la juventud nos será muy difícil saber cuales canciones aprobar y cuales rechazar  e incurriremos en el error de catalogar a todo el género como una total perversión.
Exijamos autoridades competentes. Doña Zayda Ginebra de Lovatón se hizo tan famosa en la sociedad dominicana de los ochenta que el mismo Johnny Ventura y los Gitanos de Tony Seval escribieron e interpretaron merengues dirigidos a ella, aunque indirectamente, en los cuales mencionaban su nombre y hacían alusión a su afán de prohibición de canciones mientras estuvo al frente de la Comisión de Espectáculos Públicos y Radiofonía. Es que doña Zayda no relajaba con eso. Tema que se pasaba un centímetro de lo que ella consideraba decente y ético, tema que era prohibido. Algunas veces hasta parecía excederse pero gracias a ella todavía hoy la gente admira y disfruta la música merenguera de los años ochenta y la califica como música hermosa y agradable al oído. Es nuestro deber exigir que nuestras autoridades trabajen a favor de la decencia en las letras de la música que escuchamos en la radio y la televisión. Si no lo hacemos luego no tenemos derecho a quejarnos.
Comparta su música con los jóvenes de su familia. Seguro que todos nosotros recordamos aquellas canciones que nuestros padres escuchaban cuando éramos niños. En aquel entonces el aparato de música era controlado por los grandes, pero aún si tenemos que pedirle a nuestros hijos que nos busquen en Youtube temas como: Primavera de Rasputín, El príncipe de Andrés de Jesús, Chepe de el Gran Comprés, Faltaste a la cita de Nnando Galán, entre muchos temas hermosos de nuestro tiempo y aún nos vamos más atrás a las canciones de nuestros padres, les aseguro que nuestros muchachos la pasarán bien riendo     a nuestro lado y escuchando lo que tenemos que contar de aquellos tiempos. Si usted escucha la música de ellos pues ellos también estarán dispuestos a escuchar la música de su tiempo. Créalo porque es así.
Diviértase con la juventud. Le ayudará a sentirse joven todo el tiempo y ellos aprenderán de usted. Y prepárese, puede ser que tenga que explicar algunos temas como: Titiguay de Rasputín, el Jarro pichao de Wilfrido Vargas, el Cuabero de Johnny Ventura y ni hablar de Blas Durán. A lo mejor no sólo enseñamos sino que terminamos aprendiendo con nuestros jóvenes.