8 de agosto de 2012

Sánchez y Santos: Medallas con sabor a gloria.

Cualquiera no sabe lo que una medalla de oro en las olimpiadas puede significar para una nación en particular. Lo digo por experiencia propia. República Dominicana ha estado viviendo uno de los tiempos más caóticos de toda su historia, los alimentos de mayor consumo en nuestra población parecen alpinistas escalando alturas insospechadas hace unos años, lo mismo ocurre con todo tipo de combustible, los noticieros de la televisión parecen cuentos de teror y para colmo de males… sí, para colmo de males, tenemos que soportar la desfachatez de un presidente saliente que intenta disfrazar su complejo de inferioridad y ocultar lo desastroso de sus ocho años de gobierno haciendo inauguraciones de obras inconclusas sólo para salir en la prensa y al final ni siquiera ponen a trabajar los hospitales que inauguran.
Es en medio de todo este desaliento que los dominicanos, luego de esperar sin resultados nuestras otras esperanzas de obtener medallas, podemos saborear el triunfo gracias a las poderosas piernas de Félix Supermán Sánchez. Medalla que tiene sabor a gloria.
La capital dominicana se estremeció por completo la tarde del seis de agosto cuando Félix Sánchez cruzó la meta. Un solo estruendo se escuchó en los barrios,los dominicanos se abrazaban a sus compatriotas con júbilo extremo… Félix Sánchez ganó oro en Londres y con él todos los dominicanos ganamos.
Risas y lágrimas de emoción llenaron a mi pueblo de sentimientos increíbles que sirvieron de catarsis mediante la cual liberar tanta desesperanza y volver a confiar en nosotros mismos como pueblo, como ganadores, como hombres y mujeres valientes que no temen a nada y que confían en Dios para alcanzar nuestros más grandes triunfos.
Como si le faltara alguna decoración al pastel de nuestra celebración llega un muchachito de Monte Plata llamado Luguelín Santos a regalarnos otra medalla en los 400 metros. Medalla de plata que viene a decirnos que tenemos otro campeón listo y dispuesto a mantener viva la llama que Pedro Julio Nolasco encendió en Los Ángeles 1984, la misma que Félix Sánchez elevó a su máxima expresión en Atenas 2004, que luego Félix Díaz y Gabriel Mercedes avivaron a fuerza de puños y patadas en Beijing 2008 y que en el 2012 Félix Sánchez otra vez y Luguelín Santos, en su primera olimpiada, mantienen encendida con los colores de nuestra bandera tricolor.
El creador del cielo y la tierra quiere mucho a los dominicanos, por eso nos consiente tanto. Somos un pueblo especial y eso se siente donde quiera que pisa un dominicano. Somos alegres, optimistas, solidarios y hospitalarios. También somos campeones de la vida y sabemos dar al mal tiempo nuestra mejor sonrisa. Somos un pueblo que nunca se rinde, somos República Dominicana y estamos de fiesta saboreando nuestro triunfo… nuestras medallas con sabor a gloria.   

5 de agosto de 2012

Le llaman amor.



Primer acto. Se abre el telón. La desnudez de una ninfa que despierta escuchando firmes pasos de una vida masculina que se acerca. Son dos… ella y él… El rastro de unos dedos en su piel… cosechador de suspiros escondidos que hoy deciden brotar desinhibidos al umbral donde se vive, al portal donde se siente.
Suspiros que copulan con el viento, revelándole sus íntimos secretos. Él escucha callado, a su lado… enamorado.
Epidermis que reacciona, se agita, revive, se eriza… susurrante imploración emiten sus poros, ruegos provocantes que invitan a recorrer cada pulgada de Su ser… maravilloso amor de mujer.
 Él, invade su territorio cuan Napoleón sin Waterloo. Se escuchan los cañones detonantes de un rival que no cede en retirada… batalla que no hiere ni lastima, que no explica, que no entiende… sólo estalla.
Humedad silenciosa que se impone, silencio que inevitablemente llegaría a reinar.
Otoño sin invierno, ríos sin mar alguno donde desembocar… amor eterno, amor perfecto, amor sin final.
Espacio dormitante. Vacilante peregrino preñado de incredulidad, cierra los ojos, deduce que lo visto es imaginación fugaz que la vida desvanece. Se niega a creerlo, se conmueve, se enternece, se estremece sucumbiendo al innegable llamado de Morfeo. Cae el telón.
Segundo acto. Se abre el telón. Sin conquistas ni sumisión. Pacto sólo comparable al que hace quinientos años hiciera Isabel con Aragón, para oponerse al impío, para obtener protección.
Muro de Berlín que yace destruido y muestra una sola Germania unificada. América sin fronteras, donde no hay tierras lejanas.
Eran dos que hicieron nudo. Sentimientos extraños que derribando barreras han llegado a ser uno. Uno que ama, uno que siente, uno que vive.
Uno que exhibe al mundo la evidencia de que el amor aún existe.
Retoño que florece esperanzado en que esta vez no morirá crucificado. Porque el amor ha vencido. Porque el amor ha ganado.
Es la vida que nace cada día, es aliento divino que la forma a cada instante, es el agua, es el viento, es el fuego, es la tierra.
Es la vida que vive sin esconder su nombre… le llaman amor. Cae el telón.

31 de julio de 2012

Y mi pluma dormía.

Días escasos de sensible ternura para inspirar mi pluma.
Días rellenos de ruidos mundanales distractores del ingenio de tiempos fecundos de métrica y rima.
Días alegres que rebosan mi copa de embriagante almíbar y derrochan sudorosos suspiros de placer entre los pliegues de mi cama… de mañana, de noche, de madrugada…
Días, días, días. ¿Quién ha tomado mi pluma?
¿Habrá sido la Una? A quien de tanto escribir mis enamoradas odas pudo haber sustraído de mis dedos toda sangre deseosa de exclamar la presencia del amor en mi ser. Amor que una vez cayó al insondable vacío buscando asirse del viento burlón que compuso entre versos desafinados el himno de lo que ya se ha olvidado.
Una… Amada e inmadura Una.
Más probable es que haya sido la Tres. Nunca creyó en el torrente abrasador contenido en las estrofas de mis pensamientos de amor y en vez de asimilarlas tal y como las leía, intentaba explicarlas con la más absurda de las filosofías y así se desvaneció quien pudo ser para siempre reina de la vida mía.
Prueba fehaciente de que la madurez es ninguna garantía en cuestiones de amor.
O la Dos. Tanta incertidumbre  plasmó en mi cuaderno. Escritos tan tristes que hoy ni los recuerdo. Fueron sustituidos por aquellas intrigantes miradas que con asedio pregunbtaban si en realidad la amaba.
Como si el amor pudiera pesarse en vulgar balanza medidora de sentimientos... ¡Tontos lamentos!
Dos... pensando siempre en la Una distanciada y olvidada, mientras acusaba a la Tres, la nada que transformaba pasión ardiente en heladas veladas.
Ni la Una, ni la Dos, ni la Tres. Mi pluma sólo dormía y ha despertado justamente en este día.

11 de julio de 2012

Mundo de locos.

Siempre he pensado que hay serias contradicciones entre lo que el común de la gente entiende como "persona normal" y lo que esas mismas personas normales son capaces de soportar sin emitir la más mínima queja. No digo que haya que tirarse del puente ni practicarse el Harakiri japonés pero sí entiendo que los seres humanos deberíamos intentar mejorar cada día más la calidad de nuestras vidas. Hay ciertas cosas que no concuerdan con conductas de personas normales pero la sociedad las aplaude:

Consumir alcohol hasta la saciedad. Si existen campañas contra el uso de drogas ilegales pero el alcohol causa más víctimas por accidentes y enfermedades que todas las drogas juntas ¿Por qué no existe una campaña mundial constante en contra del uso indiscriminado de las bebidas alcohólicas?

Fumar tabaco. Tanto hablar de las enfermedades y la disminución en la calidad de vida que provoca el fumar cigarrillos pero no establecemos como una prioridad educar a nuestros niños para que se erradique para siempre el consumo del tabaco. Es un vicio asquerosamente repugnante.

Ingerir comida chatarra: El asunto a la hora de hablar de comida es hasta penoso. No es solamente la ignorancia lo que provoca que el ser humano no se alimente bien sino que muchas veces la gente tiene que echar mano a lo primero que encuentra en su camino, aunque esto sea pura basura que ensucie su organismo. Eduquemos a nuestros semejantes acerca de la importancia de ingerir frutas y vegetales. No dañemos a nuestros niños con comida chatarra.

Gastar dinero en las modas.  A todos nos gusta vestirnos con ropa bonita y que nos quede bien pero eso de ser esclavos de modas e invertir grandes cantidades de dinero en comprar calzados y otros elementos de nuestra vestimenta a precios excesivos solamente beneficia a diseñadores y dueños de esas marcas mientras perjudica al bolsillo y la vida de los consumidores.

Juegos de azar: Loterías, carreras de caballos, bancas de apuestas y demás actividades que involucran el apostar dinero son males que conviven con nosotros como si nada y en vez de disminuir las vemos aumentar cada día. ¿Por qué nadie se queja?

Entiendo que organizaciones de los derechos humanos y de la sociedad civil deberían demostrar un verdadero interés por la sociedad mediante la implementación de programas encaminados a erradicar de la sociedad los arriba mencionados flagelos a través de la educación y de la elevación del nivel de conciencia colectivo de nuestra sociedad.

Hasta que esas y otras costumbres perjudiciales no desaparezcan seguiré pensando que las llamadas personas normales no son tales y que realmente vivimos en un mundo de locos. Somos todos locos.

2 de junio de 2012

Eres uno.

¡Prestad atención! Un reino dividido no es capaz de defenderse y mucho menos de conquistar. Si tu mente y tu corazón están tomando caminos diferentes es prioritario el unificar tu senda. Ponte de acuerdo contigo, es el único camino.
Que todos los miembros de tu ser afinen y ensayen hasta lograr entonar armoniosamente  la misma canción.